El festival continuaba a su alrededor, pero para Phoenix, el mundo parecía haberse detenido por completo. Aquel hombre que ahora se arrodillaba frente a ella, el rey alfa Ulrich, no era solo el imponente líder que gobernaba el Valle del Norte con mano firme, sino el mismo hombre que, meses atrás, había arrancado su mundo de sus manos.
Phoenix sintió la mano de Ulrich apretar ligeramente la suya, trayéndola de vuelta al presente. Él estaba arrodillado en la hierba húmeda a la orilla del río, r