Phoenix apenas había terminado de desayunar cuando una opresión familiar en el pecho comenzó a formarse. El peso del duelo, que había estado tratando de suprimir con la ira, finalmente comenzaba a instalarse. La furia que había dominado cada parte de su ser comenzaba a disiparse, dejando espacio para algo más profundo y doloroso. Con pasos lentos, caminó hasta los baúles que guardaban sus ropas y recuerdos. Al abrir uno de los baúles, sus ojos fueron inmediatamente atraídos por un vestido de li