Gracias. A pesar de todo.
Ulrich estaba de pie en los portones de Goldhaven, observando en silencio mientras Aria y Cedric se despedían de Seraphina. Su hija yacía dentro de un ataúd de roble oscuro, ahora ajustado en el carro principal de la comitiva. El peso de la pérdida flotaba en el aire, denso y sofocante, mientras Aria deslizaba la mano sobre la madera pulida, sus ojos llenos de dolor y furia. Cedric se acercó a Ulrich, con expresión contenida pero agradecida, y dijo con voz ronca:
"Gracias. A pesar de todo."
Ulr