Se quedaron en silencio. El ambiente estaba cargado de una tensión que parecía apoderarse de cada rincón de la habitación. Phoenix mantuvo los ojos fijos en su vientre, el peso de las palabras de Ulrich aun flotando en el aire. Rivermoor. Esa era la única respuesta que no quería escuchar.
Levantó la mirada hacia Ulrich, sus ojos azules llenos de una mezcla de confusión y frustración.
"Sabes cuánto dura una gestación lobuna, ¿verdad?"
Ulrich asintió lentamente, sus ojos dorados reflejando