Mundo ficciónIniciar sesiónCada paso de Phoenix resonaba por las frías paredes de la fortaleza como un susurro fúnebre, reverberando entre columnas de piedra y tapices negros. Caminaba con la gracia de una reina y el dolor de una viuda. El vestido negro que llevaba era de terciopelo grueso, pesado, casi tanto como el luto en su corazón. Ricamente adornado con bordados dorados en patrones florales y arabescos, el traje parecía centellear bajo la luz difusa de las antorchas, como







