El silencio de la biblioteca siempre había sido un refugio para Khaled. Entre aquellas paredes revestidas de madera oscura y estanterías que se elevaban hasta el techo, encontraba la paz que a menudo le era esquiva en otras partes del palacio. Esta noche, sin embargo, el silencio parecía cargado de electricidad.
Khaled pasó los dedos por el lomo de un antiguo ejemplar de poesía árabe mientras intentaba concentrarse en cualquier cosa que no fuera la presencia de Mariana al otro lado de la habitac