Mundo ficciónIniciar sesiónEl acero reforzado del búnker había quedado atrás, pero la sensación de encierro persistía en el pecho de Mariana como una mano invisible que se negaba a aflojar su agarre. La sala de seguridad del palacio zumbaba con actividad frenética: pantallas parpadeando con datos en tiempo real, técnicos inclinados sobre teclados, voces superpuestas en árabe e inglés creando una sinfonía de urgencia controlada.
—Señal rebotando en doce torres —anunció uno de los técnicos, sus dedos volando sobre el teclado con precisión militar—. Triangulando... ubicación aproximada.
Mariana observaba desde su posición junto a la ventana, los brazos cruzados sobre el pecho en un gesto defensivo que ni siquiera había notado que adoptaba. Khaled permanecía de pie frente a la pantalla principal, su postura rígida como la de un soldado esperando &oacu







