Mundo ficciónIniciar sesiónEl acero reforzado del búnker había quedado atrás, pero la sensación de encierro persistía en el pecho de Mariana como una mano invisible que se negaba a aflojar su agarre. La sala de seguridad del palacio zumbaba con actividad frenética: pantallas parpadeando con datos en tiempo real, técnicos inclinados sobre teclados, voces superpuestas en árabe e inglés creando una sinfonía de urgencia controlada.
—Se&ntild







