Mundo ficciónIniciar sesiónEl acero reforzado del búnker había cedido finalmente, no por la fuerza de sus golpes desesperados, sino porque Hassan había ingresado el código de emergencia con dedos que temblaban tanto como los de Mariana. La puerta se abrió con un siseo hidráulico que sonó obscenamente tranquilo, casi cortés, como si el mundo no estuviera desmoronándose a su alrededor.
Khaled salió primero, con el rostro transformado en una m&aa







