Capítulo 6: Ya no queda ni una pizca de él.
El televisor sigue encendido. El rostro de Logan ocupa toda la pantalla. Serio, imponente, distante. No hay emociones en él.
Mis labios tiemblan, mis dedos aprietan algo que tengo en mis manos, pero que no recuerdo que, tampoco le tomo importancia.
Ese no es el chico que yo conocí, no parece ver ni una pizca de él. Ese hombre parece otro, no el que me abrazaba como si el mundo fuera a acabarse.
—Logan… —susurro, incapaz de contenerlo.
—¿Desea que cierre la puerta? —pregunta en voz baja la enferm