ALMAS DESTINADAS - EL PESO DE LA CERTEZA
Liam no durmió casi nada esa noche.
No fue solo por no poder dormir ni por las pesadillas; fue algo más callado y más profundo. La nueva certeza se había instalado en su pecho con un peso raro, que no era ni doloroso ni ligero. Simplemente estaba ahí, reclamando espacio, reclamando atención. Saber que Sarah Hadwin, la mujer que había conocido en una calle oscura y reencontrado en un bar, era la misma niña de su infancia, había cambiado el eje de sus pens