ALMAS DESTINADAS – LA VOZ
Liam salió cuando la noche ya había terminado de asentarse sobre la ciudad.
No fue un impulso repentino, sino una decisión tomada después de horas dando vueltas en la habitación del hotel, revisando papeles sin leerlos y mirando el reloj con demasiada frecuencia. Existía algo en la serenidad nocturna que le parecía más sincera. Si esa chica era parte de esa zona de la ciudad, no la vería durante el día.
Esa noche era distinta. Más parecida a la que los había cruzado. A