YAMILA KAYA
Y creo que ese fue el último día que supe lo que era paz, porque si… aunque las cosas parecían arreglarse en un sentido, en el otro iban a otra dirección, a una podredumbre de la que no sabía que podía escapar.
—Papiii…¿Crees que me ponga bueno?— le preguntó Amed a Aaron mirándolo con esos ojos que podrían partir desarmar y partir en mil pedazos al alma más dura.
—¡Estaremos bien! —aseguró Aaron con decisión.
Sabia que se refería a nosotros, a los tres, y no solo a la salud del