YAMILA KAYA
El fin de semana transcurrió tranquilo, no súpe nada de Andres, y eso en mis circunstancias actuales era un éxito total. Después de que lo corrí del parqueadero, estaba aterrada, pues lo conocía bastante, y estaba segura que sus represalias llegarían en cualquier momento .
Aaron estuvo varias veces en el hospital para procurar que todo estuviera bien con nosotros, cosa que agradecí bastante. Su presencia era un bálsamo para mis alterados nervios.
Amed estaba estable, y no tendrí