Rena no volvió al almacén esa noche.
Se sentó en la cama con las manos sobre las rodillas, pensando en el grabado de la pared. El círculo. La línea que lo atravesaba. Las tres marcas en la parte inferior, como raíces que se hunden en la tierra.
Antiguas ranuras. Los bordes estaban desgastados. Alguien lo había hecho allí hacía mucho tiempo.
Era el mismo símbolo que Darien le había mostrado en el pergamino. El mismo que llevaba el Coleccionista cuando los guardias lo detuvieron en la puerta.
Se