Mundo ficciónIniciar sesiónLa lealtad no se prueba cuando es fácil—se forja cuando quedarse duele tanto como irse.
Dos meses. Sesenta días de sonrisas que no alcanzaban los ojos de Vex, de conversaciones que se quedaban a medias, de silencios que pesaban más que cualquier palabra. Daemon Silvercrest había llegado "renovando alianzas", según proclamó ante el Consejo con esa sonrisa fácil que hacía que hasta los guerreros más duros bajaran la gua







