27

Curé a los heridos hasta que mis manos temblaban. Uno tras otro, sellando heridas, extrayendo veneno de flechas, reconstruyendo hueso. La luz plateada fluyó desde mí hasta que ya no estaba segura de dónde terminaba mi poder y comenzaba su dolor.

Pero no me detuve. No podía.

Porque si me detenía, tendría que pensar. Y si pensaba, tendría que sentir. Y si sentía...

—Luna.— La voz de Verónica e

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP