Mundo ficciónIniciar sesiónJuzgar a quienes amamos es más difícil que perdonar a enemigos—porque el corazón y la justicia rara vez están de acuerdo.
La Gran Sala de la Fortaleza Negra nunca había contenido tanto silencio.
Quinientas almas respiraban al unísono, sus cuerpos apretados en los bancos de piedra que se elevaban en círculos concéntricos alrededor del centro de la sala. Representantes de cada manada del territorio habían acudido







