Damon
El aire huele a ira.
Y a algo peor: decisión.
No es la noche. No es el viento arrastrando las hojas muertas. Es él. Es Lucian. Su rabia se siente incluso desde el bosque. Como un cuchillo invisible recorriendo mi columna vertebral. Como un rugido contenido en la oscuridad.
Cassie está en peligro.
Y yo… estoy atrapado.
Aún.
Maldigo por lo bajo, los nudillos apretados contra el tronco del viejo roble que ha sido mi escondite, mi celda, mi campo de batalla interno. El hechizo sigue ahí, reco