La oscuridad se deslizaba por las paredes del castillo como un humo vivo, retorciéndose, respirando y tocando cada grieta como si estuviera en busca de algo que aún no había hallado. La luz parecía ser absorbida por el aire, y un frío antinatural se sentía en los pasillos silenciosos. La criatura que en algún momento fue Draven, sentada en un trono corroído por la magia negra, miraba el horizonte a través de una ventana rota.
-Shadowcrest... -murmuró la sombra con la boca de Draven-. Él será e