C79: NO PUEDES COMPARARTE CON LAS DEMÁS.
Así transcurrieron los días, con Sigrid encargándose casi por completo del cuidado del cachorro. Se le había asignado una habitación distinta, una estancia preparada exclusivamente para el cachorro, pues el Alfa le había dejado claro a África que no se acercaría a él hasta que recuperara la estabilidad mental.
Por esa razón, Sigrid no lo llevaba a dormir a la alcoba de África, sino que lo acostaba siempre en la habitación destinada al niño, la que algún día sería suya cuando creciera lo suficie