C367: SIEMPRE CUMPLO LO QUE PROMETO.
—Mi amor, ¿te encuentras bien? —preguntó Asherad con suavidad, muy lejos de aquella frialdad que la había atravesado en el sueño—. ¿Qué estabas soñando para que te afectara de esa manera?
Sigrid lo miró fijamente, con los ojos muy abiertos, todavía atrapada entre dos realidades que parecían superponerse. La pesadilla seguía fresca en su mente, con una nitidez inquietante que hacía difícil distinguirla de lo que era verdadero.
Resultaba desconcertante tener que abandonar esa escena tan vívida pa