C36: PRIMOGÉNITO.
África se veía genuinamente feliz. El cachorro que Sigrid acababa de parir era un macho. Un varón.
El nacimiento había sido limpio dentro de lo posible, el bebé había llegado al mundo con vida, fuerte, sano, con un llanto vigoroso que anunciaba pulmones llenos de aire y un cuerpo preparado para sobrevivir. Pero lo verdaderamente importante, lo que hacía que el corazón de África latiera con emoción, era ese detalle decisivo: era un heredero. Un primogénito para Asherad. El futuro Alfa del Clan.