C37: UNA VERDADERA MADRE.
Asherad llegó a la alcoba de África con paso apresurado. Los empleados habían ido a buscarlo hasta su estudio, donde se encontraba trabajando junto con el Beta. La noticia lo obligó a levantarse de inmediato y ambos recurrieron a la habitación.
Cuando Asherad cruzó el umbral de la habitación, Cedric y los demás criados se mantuvieron unos pasos detrás de él, sin atreverse a entrar del todo, observando con atención, dispuestos a asistir en lo que fuera necesario, por si África requería ayuda o c