Asherad se quedó paralizado, con la mirada clavada en la marca de nacimiento del bebé. La observó durante varios segundos. Era idéntica. La había visto tantas veces en el cuerpo de Sigrid que le resultaba imposible no reconocerla al instante.
Aquella forma, aquel lugar exacto… no había margen para la duda. Fue la propia Sigrid quien, en su momento, había dicho que el lunar del niño era una marca de nacimiento, que seguramente la había heredado de África, ya que Asherad no poseía ninguna semejan