Asherad se encontraba solo en el estudio cuando regresó. Cedric ya no estaba allí. Permanecía sentado detrás de su escritorio, con las manos entrelazadas y elevadas cerca de la barbilla, con la mirada fija en un punto indefinido, como si sus pensamientos fueran demasiado densos para dejarle notar el paso del tiempo.
Estaba profundamente absorto, reconstruyendo una y otra vez los acontecimientos que había descubierto, cuando un golpe suave en la puerta lo sacó de su ensimismamiento.
—Adelante —d