C420: SOPORTAR MI COMPAÑÍA.
Giskar permaneció quieto en la puerta abierta de su habitación, claramente desconcertado por la ausencia de Nayla. Se había acostumbrado tanto a encontrarla que, al no verla allí, experimentó una sensación extraña, una pequeña incomodidad que no esperaba sentir.
Salió al corredor y dirigió la mirada primero hacia un extremo del pasillo y luego hacia el otro, como si creyera que ella aparecería en cualquier momento caminando hacia él con aquella sonrisa brillante que parecía haberse vuelto parte