C106: NO PUEDO QUEDARME CON ESTA DUDA.
Sigrid llevaba un vestido levemente escotado que dejaba entrever un poco sus senos, ajustándose suavemente a su figura. En la parte superior, un par de botones contenían la tela, y Asherad, sin dudarlo, los desabrochó uno a uno, dejando que la tela cayera y liberara sus pechos.
Mientras la embestía con fuerza sobre la mesa, sus manos se aferraron a ella, apretando un seno, luego el otro, arrancándole gemidos que llenaban el aire.
Con suavidad, colocó una mano entre sus pechos, masajeando la pie