C105: NO TIENES QUE PREOCUPARTE POR IMPRESIONAR.
Sigrid permaneció unos segundos en silencio, con la mirada fija en la mesa. Observó los cubiertos alineados a ambos lados del plato, uno tras otro, brillantes, numerosos, demasiado formales para alguien como ella.
Frunció levemente el ceño, dudando, y pasó los dedos por el borde de la servilleta, como si buscara tiempo para decidir qué hacer.
Asherad la observó con atención.
—¿Sucede algo? —preguntó.
Sigrid dudó antes de responder. Cuando finalmente habló, lo hizo en un tono bajo, un poco averg