C105: NO TIENES QUE PREOCUPARTE POR IMPRESIONAR.
Sigrid permaneció unos segundos en silencio, con la mirada fija en la mesa. Observó los cubiertos alineados a ambos lados del plato, uno tras otro, brillantes, numerosos, demasiado formales para alguien como ella.
Frunció levemente el ceño, dudando, y pasó los dedos por el borde de la servilleta, como si buscara tiempo para decidir qué hacer.
Asherad la observó con atención.
—¿Sucede algo? —preguntó.
Sigrid dudó antes de responder. Cuando finalmente habló, lo hizo en un tono bajo, un poco avergonzada.
—No… no sé cómo usar todo esto —confesó, señalando con la mirada los cubiertos—. Nunca he estado en una mesa así.
—Usa lo que consideres conveniente —respondió Asherad—. No hay ningún problema con eso. No tienes por qué preocuparte. Puedo enseñarte algunas cosas, si quieres… aunque, en realidad, no es necesario.
Sigrid levantó la vista, intrigada.
—¿No? —murmuró.
—No tienes que preocuparte por impresionar a nadie más —dijo con absoluta serenidad—. Tú solo estás destinada a complacerme a