C104: CÓMO TE VEO YO.
Aun así, Sigrid no quería provocar el enfado del Alfa ni darle la impresión de que lo desobedecía o lo desafiaba. Ese pensamiento fue más fuerte que su inseguridad. Con un movimiento lento, llevó las manos a la cabeza y se quitó el velo, dejándolo a un lado de la mesa.
Al hacerlo, su inquietud se volvió evidente. Finalmente escondió las manos bajo la mesa, donde comenzó a frotarlas entre sí y a jugar nerviosamente con los dedos, incapaz de estarse quieta.
Asherad la observó en silencio durante