Mundo ficciónIniciar sesiónEl café se enfrió en la taza de porcelana mientras Aryanna observaba cómo Laurent disponía el desayuno con la precisión de un relojero suizo. Cada movimiento calculado, cada objeto colocado a la distancia exacta del siguiente. La mermelada de frambuesa a dos centímetros del plato de pan tostado. La mantequilla francesa en su recipiente de cristal, centrada perfectamente en el mantel de lino.
Era sábado por la mañana, y la mansi&oa







