Mundo ficciónIniciar sesiónEl departamento olía a enfermedad disfrazada de ambientador barato.
Aryanna subió las escaleras del edificio de Iztapalapa con el estómago convertido en un nudo de aprensión que apretaba más con cada peldaño. Las paredes descascaradas, los grafitis que nadie se molestaba en borrar, el olor a humedad y comida recalentada... todo le resultaba dolorosamente familiar y al mismo tiempo extrañamente ajeno, como regresar a una versión di







