Mundo ficciónIniciar sesiónVilla de las Mercedes
El hombre apenas pudo reaccionar mientras le quitaban el arma de la mano y lo golpeaban salvajemente en la cabeza con ella. Rodó por el suelo apretándose con desesperación la frente lastimada de la que manaba sangre con vehemencia, y luego se desmayó sin hacer otro sonido.
— ¡Eso te enseñará a no volver a amenazar a mis cachorros! — fue lo último que pudo escucha







