Mundo ficciónIniciar sesiónVilla de las Mercedes
El grito de Emma fue corto y ahogado cuando la luz de su habitación se encendió súbitamente, y vio a Lara sentada y cómoda en medio del mullido sofá frente a la cama. A la derecha de la chica, sentado sobre sus cuartos traseros con actitud expectante, Khan parecía esperar un desenlace apresurado. Nadie mejor que él sabía cuánta cólera era capaz de albergar el







