Mundo ficciónIniciar sesiónIglesia de Nuestra Señora del Consuelo. Altea
Las veladas murmuraciones entre los pocos invitados llegaron a su fin cuando Lara se alzó con delicadeza el lujoso vestido para subir los dos escalones del altar. Soltó el brazo de su padre y aceptó el apoyo que su prometido le ofrecía para colocarse junto a él, y su sonrisa de labios apretados y cejas levantadas fue una sarcástica felicidad que desconcert







