El susurro del viento se tornó un murmullo inquietante cuando me alejé de la anciana Elira.
En mi cabeza resonaban las palabras que me había dicho mi padre.
—No es lo que yo tema, Lyra. ¡Es lo que tú deberías temer! Si sigues por este camino, vas a abrir puertas que no podrás cerrar.
Había cruzado una línea delicada, había abierto puertas que debían quedarse cerradas, despertado historias que habían sido enterradas desde hacía tiempo.
Pensando e