Hay personas que atacan de frente.
Y hay otras…
Que no necesitan hacerlo.
Porque entienden que el verdadero poder no está en destruir directamente, sino en exponer lo suficiente para que los demás se destruyan solos.
Caricia pertenecía a ese segundo tipo.
Siempre.
Desde el primer momento en que cruzó la puerta, el ambiente cambió. No fue solo su presencia. Fue la forma en que ocupaba el espacio, la manera en que su mirada recorría cada detalle sin prisa, como si ya supiera exactamente lo