Hay enfrentamientos que se pueden evitar con inteligencia.
Y otros…
Que ocurren precisamente porque todos los involucrados son lo suficientemente inteligentes como para saber que ya no hay nada que posponer.
Ese era uno de esos momentos.
El aire había cambiado. No de forma evidente para cualquiera que entrara en la sala, pero sí para quienes estaban dentro del núcleo de la tensión. Había una densidad distinta, como si cada palabra tuviera un peso mayor del habitual, como si cada gesto estuv