El documento tembló entre los dedos de August.
Pero no porque él estuviera nervioso.
Sino porque disfrutaba aquel momento.
Lo había esperado durante décadas.
Veintisiete largos años.
Y finalmente lo tenía frente a él.
La heredera.
La última pieza.
La única persona capaz de cambiarlo todo.
Esmeralda no podía apartar la vista del documento.
Acta de Sucesión de Isabella Devereux.
Aquellas palabras parecían arder.
Porque cada vez que escuchaba ese nombre sentía que le arrancaban una parte de sí mis