CAPITULO :7 El apellido Villarreal.
La mañana llegó demasiado rápido, como si la noche no hubiera sido más que un breve parpadeo. Esmeralda apenas logró descansar; su mente no dejó de repasar cada palabra de su abuelo, cada recuerdo de sus padres, cada posibilidad que ahora se abría ante ella como un camino lleno de incertidumbre. Cuando tocaron a su puerta, sintió que no solo la llamaban a desayunar, sino a enfrentar una nueva realidad que no había pedido.
Al entrar al comedor, todo estaba dispuesto con una perfección casi inti