~MAKSIM~
El jardín estaba en calma, pero mi cabeza no lo estaba. Caminaba junto a Artem repasando cada punto de seguridad, cada rotación de los hombres, cada detalle que pudiera convertirse en una grieta si no se vigilaba lo suficiente.
Iba dando órdenes mientras avanzábamos, sin detener el paso, sin dejar espacios para errores, porque en una situación como la que se estaba gestando, cualquier descuido se pagaba caro. Mis hombres respondían con rapidez, asentían, se movían, y todo seguía el