~ALESSIA~
Sin esperar una respuesta de mi parte y sin molestarse en añadir una sola palabra más, Maksim se dio la vuelta y se marchó en dirección a su despacho, como si mi presencia fuera algo que simplemente debía obedecerle por inercia.
Lo observé alejarse con la mirada, sintiendo esa punzada conocida de fastidio que siempre lograba sacarme con su manera de hacer las cosas, como si los demás estuviéramos obligados a obedecerle.
Por un instante, me vi tentada a no ir, a dejarlo allí, esperan