~MAKSIM~
Irina empezó a retorcerse y a sacudirse con fuerza, como si con eso iba a poder conseguir soltarse de las cadenas que la ataban a la silla. No lo logró y eso solo la enfureció más y la hizo gritar, histérica. Después, como una completa desquiciada, empezó a reírse.
—Dices esas cosas solo porque tienes a tus matones para intimidarme. Eres valiente para enfrentarme solo porque me tienes amarrada a esta silla —escupió—. Pero si no fuera así, las cosas serían completamente diferentes. S