~ALESSIA~
«Pero... ¿qué carajos hace Maksim aquí?», me pregunté, mientras observaba cómo la expresión de Maksim se endurecía apenas miraba a Nicolo y a Paolo junto a mí y supe al instante que, definitivamente, aquello no iba a terminar bien
Los hermanos Ravelli también lo entendieron inmediatamente porque ambos se tensaron apenas él se acercó.
—¿Qué mierda hacen todavía aquí estos dos hijos de puta? —gruñó Maksim.
Su voz salió cargada de esa rabia espesa que llevaba dos días acumulándose dentro