~ALESSIA~
El viaje desde Chicago a Nápoles había sido, en su mayor parte, silencioso, aunque no incómodo, ni tan tenso como se esperaría de un pelotón que marcha hacia la guerra o a la muerte.
Mila había pasado casi todo el trayecto mirando por la ventana con la mandíbula apretada. Aunque había entendido el por qué no la llevábamos con nosotros a Moscú, todavía no le terminaba de gustar la idea de que la hiciéramos a un lado, porque ella pensaba que con el poco entrenamiento que había tenid