Mundo ficciónIniciar sesiónLa sirvienta ni siquiera tuvo tiempo de terminar su susurro antes de que las puertas de hierro de El Jardín se sacudieran violentamente. No eran solo pasos; era un temblor de cimientos, el sonido de una llegada explosiva y peligrosa.
Doña Carmen salió de sus aposentos privados con un chillido, su aspecto tan descompuesto como las emociones actuales de Esmeralda. "¡Está aquí! ¡Alonso! ¡Te lo dije, ese maldito Vampiro sabe cómo empezar una guerra justo en mi umbral!""Es el Al






