Camila vio a Valentina bajarse del taxi y algo se le rompió en la cara.
No de golpe. Fue un cambio de registro, como un canal que cambia sin aviso: de la determinación fría de la mujer que iba a entregarle el disco duro a Webb a algo más primitivo, más animal, la reacción de una hembra que ve a su rival aparecer en territorio que creía suyo.
---¿La trajiste? ---le dijo a Camilo sin dejar de mirar a Valentina---. ¿Trajiste a tu mujercita a negociar conmigo?
---Camila, nadie trajo a nadie. Escúch