Richard esperó al domingo.
No porque necesitara más tiempo para prepararse sino porque los domingos Mateo tenía fútbol a las diez y Clara, la niñera, lo recogía después del partido y se lo llevaba al parque con Sophie hasta las dos. Lo cual significaba que entre las diez y las dos, Richard y Camila iban a estar solos en la casa sin niños que pudieran escuchar lo que iba a pasar en la cocina.
Pasó el sábado entero actuando. Cenó con Camila, le dijo buenas noches, durmió en la habitación de invit