Mundo ficciónIniciar sesiónDía dos de cinco.
Camilo llegó a Lincoln Enterprises a las nueve de la mañana con Valentina del brazo y la sonrisa de un hombre que ha dormido bien por primera vez en años. Lo cual era cierto. Había dormido siete horas seguidas con Valentina pegada a su espalda y la mano de ella sobre su estómago y ni una sola pesadilla.
---¿Lista? ---le preguntó en el ascensor.
---¿Para qué exactamente? &







