Mundo ficciónIniciar sesiónCamila organizó la cena de bienvenida en cuarenta y ocho horas.
No porque le tomara tanto tiempo. Podía organizar un evento con los ojos cerrados. Le tomó cuarenta y ocho horas porque necesitaba ese tiempo para prepararse. No la mesa, no las flores, no el menú. A ella. Necesitaba cuarenta y ocho horas para construir la versión de Camila Lincoln que iba a sentarse frente a su hermano y su esposa y sonreír durante tres horas seguida







