MISIÓN HERMANITO.
MISIÓN HERMANITO.
Cuando cayó la noche, la mansión Dervishi estaba en silencio.
Las mellizas se habían ido horas atrás con los padres de Lucy. Aria había llenado su maleta con muñecas y Kiara con crayones y libros de dibujos, asegurando que “la abuela necesitaba más color en su vida”.
La despedida fue entre risas, abrazos, y promesas de llamadas diarias. Para cuando el auto se alejó, Lucy ya tenía el corazón dividido entre la nostalgia... y la anticipación.
Llevaba semanas planeando esa noche.